Sin demasiada afluencia de gente en un recinto con predominio de calles anchas, tuvo lugar la exhibición de dos toros.
Ambos pertenecientes a la divisa sevillana de Manuel Caro, con encaste Domecq y ganadería aspirante a la UCTL.
Ambos pertenecientes a la divisa sevillana de Manuel Caro, con encaste Domecq y ganadería aspirante a la UCTL.
El primero en salir fue un astado de pelaje negro mulato y chorreado en morcillo de aceptable presentación y bien armado.
Tras una salida correcta, recorrió alguna calle para volver de nuevo al tramo de la arena. Allí se pasó casi toda su lidia, muy aquerenciado en la zona donde se terminaba la arena, entrando a los cites de los aficionados pero sin hacer hilo y siempre regresando a la misma zona, síntoma inequívoco de mansedumbre.
A pesar de esta circunstancia se vieron algunos buenos recortes, ya que el toro, aunque sin entregarse, se arrancaba con nobleza. Después de una lidia no muy larga se encerró con los mansos de la ganadería de La Rambleta.
A continuación y tras un breve lapso de tiempo, se dio suelta al segundo de la tarde del mismo hierro. Toro negro, de similares hechuras que el anterior pero con menos cuajo y kilos.Salió rápido y acabó cayendo cuando pisó el asfalto, desviándose después por la calle de los corrales. Pero para mi sorpresa, resulta que se le había cerrado el acceso al recinto para ser encerrado, supongo que para preservarlo para la noche.
Por ello lo único que puedo contar de su lidia es el impresionante derrote que pegó en la talanquera que cortaba la mencionada calle. Después entró en el toril, quedando prácticamente inédito.


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