sábado 16 de agosto de 2008

Fuentes de Ayódar - San Roque y La Asunción

En plena Sierra de Espadán se encuentra este pequeño pueblo, que celebra fiestas de toros en honor a sus patrones. El recinto taurino es de reducidas dimensiones, con una pequeña plaza y varias calles muy estrechas y en pendiente. Como peculiaridad destacar su imponente barrera (se puede observar en parte en la foto de abajo), que da al recinto un toque añejo, muy de agradecer en estos tiempos donde las talanqueras de hierro cierran la mayoria de calles de nuestros pueblos.

Con excelente climatología se exhibían vacas y toros del ganadero de la Ribera de Cabanes, Iván Miró, y un cerril de la ganadería de Sergio Centelles de Ares del Maestre.
Toro negro, muy justo de presentación, de cómodos y abrochados pitones. Astado que salió muy berreón al asfalto entrando a los recortes, alguno de ellos muy apurado, de los pocos aficionados que le citaban.
Tras la salida se defendió, pero siempre arrancando rápido y sobretodo rematando con fuerza en puertas y barreras. Estuvo aquerenciado un buen rato en una calle de la parte baja del recinto hasta que volvió a salir a la placita donde fue atado y encerrado rápidamente bajo una fuerte ovación, a mi modo de ver desproporcionada. El toro no se entregó y además estuvo buscando en muchas ocasiones la huida, dando un juego espectacular de bravucón mas que de auténtico toro bravo.

Aunque no lo suelo hacer quiero destacar la casta y bravura que demostró una vaquilla chorreada de Iván Miró, que puso a todo el mundo en su sitio con unas arrancadas sensacionales, de las que ya no se ven, estrellándose contra las talanqueras cuando llegaba a toda velocidad tras los aficionados que la citaban. Gran vaca para tener muy en cuenta.