Con amenazantes nubes cárdenas se lidiaban en este pequeño pueblo de la Plana Baixa, dos toros que sustituían a los dos anunciados de Herederos de Jacinto Ortega. Con puntualidad inglesa se daba suelta al primero de los astados, toro castaño, bien presentado y con romana, perteneciente a la vacada salmantina de Montalvo.
Hizo una salida vibrante en la plaza para, rápidamente, enfilar la calle que da acceso a las calles más estrechas del recinto.Se paró en un placita y aquí se vieron ajustados recortes, si bien el toro no acababa de emplearse, cuidándose de no caer al suelo adoquinado. Entró con mucha nobleza a todos los cites y tras unos minutos se fue de nuevo a la plaza de la salida donde lo encerraron ágilmente.
En segundo lugar se daba suelta a un toro negro del hierro salmantino de Charro de Llen, más bajo de presentación que el anterior, cornicorto y de bastas hechuras.Salió del cajón a velocidad de vértigo y recorrió el recinto en apenas 5 minutos, siendo un toro muy berreón, de juego espectacular y con mucha movilidad, resultando muy divertido en la zona de los estrechos callejones donde remataba en cada ocasión que era citado desde las talanqueras.
El toro para nada fue bravo, más bien era un mansurrón con genio pero fue muy entretenido, sobretodo durante los primeros veinte minutos en los que no paró de correr.
Después se quedó ya muy cansado en una calle y finalmente, en la arena de la plaza tuvo que ser atado.


2 comentarios:
MUY CORRECTA LA DESCRIPCIÓN DE ESTE AFICIONADO,DESDE UNA AFICIONADA DE LA LLOSA UN SALUDO
Hola aficionada, se agradece mucho tu comentario.
Saludos.
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