sábado 28 de junio de 2008

Alcalà de Xivert - Joventut Bouera

Tras muchos días sin ver toros regresaba a los ruedos, recuperado ya totalmente del percance de Almassora que me tuvo más fastidiado de lo esperado.

En tarde muy calurosa y sin demasiada afluencia de aficionados, se exhibía, tras la suelta de un novillo del ganadero local Manolo Herrera, un astado colorado, ojo de perdiz y de muy ofensiva cornamenta de la ganadería cordobesa de Jaralta, divisa que lleva por separado dos encastes distintos; Domecq y Contreras, yo apuesto a que este toro era del encaste bodeguero (aunque no lo puedo afirmar a ciencia cierta). Un toro largo y alto, que sin embargo le faltaron kilos y remate, lo que le restaba presencia.
Salió con ganas a la arena rematando con fuerza en unos cadafales para desviarse rápidamente por una de las calles, yéndose suelto. Muy pronto empezó a evidenciar una falta de fuerzas bastante preocupante abriendo la boca al poco de salir del cajón.

Estuvo durante la mayor parte de su lidia en la zona de la salida pero recorrió prácticamente todo el recorrido aunque casi siempre con un trote cansino. Acudió a los pocos cites que se le realizaron y remató abajo, pero el escaso fondo hizo que no transmitiera ninguna sensación de peligro.
Tras una media hora de lidia el toro fue encerrado con la ayuda de los cabestros de Herrera y algunos aficionados, tarea un poco costosa ya que el toro ya no daba más de si y estaba muy aquerenciado en una esquina del recinto.
Resumiendo, toro muy flojo, no tanto en cuanto a bravura pero si en el estado físico que le impedía desarrollar la casta que pudiera tener dentro.